lunes, abril 07, 2008

El Fin

Este blog ha cumplido su propósito y no da para más, pero no tengo el corazón para borrarlo. De ahora en adelante estaré en Polvo en el Ático (http://polvoenelatico.blogspot.com/) publicando allí al menos una vez por semana.

miércoles, abril 02, 2008

Desconocidos en un bar sin nombre

La ciudad dormía cobijada por una espesa manta de niebla y humo de chimenea. Durante la madrugada aquellos que permanecían en las calles era porque no tenían donde resguardarse o porque tenían asuntos que atender, solamente los muy tontos o los muy valientes estaban dispuestos a exponerse a los depredadores nocturnos.

Esta noche sin embargo, unas pisadas sobre la piedra encharcada y un silbido anunciaban la proximidad de alguien que va campante y sin ninguna preocupación, seguramente con las manos en los bolsillos. Más de uno se asomó desde su escondite, pero una vez observaban de quien se trataba regresaban a la espera y pretendían no haber visto nada. Incluso la niebla no quería tener nada que ver con el peatón y le abría paso, mientras que los charcos dejaban a las piedras del pavimento desamparadas al huir a la cloaca más cercana.

Era un varón de unos treinta años, tez blanca perfectamente rasurada, cabello negro con corte de salón, y cuerpo firme sin llegar a ser robusto. Vestía un traje gris oscuro, de corte moderno; mocasines negros con agujetas, camisa clara entre azul y gris, y una corbata lisa color negro. Por encima de toda su vestimenta llevaba una bata blanca, un estetoscopio se asomaba del bolsillo derecho, del bolsillo frontal se dejaban ver una pluma y una paleta de madera.

Caminó sin aparente rumbo fijo hasta que pasó frente a un pequeño bar, de esos que carecen de nombre, que sobreviven gracias a que no hay ninguna regla de etiqueta, no desprecian a ningún cliente y siempre están abiertos; interrumpió su silbido, consultó su reloj, verifico la impecabilidad de su atuendo y entró en el lugar.

En la barra se encontraba el cantinero, Jim, un hombre entrado en años, vestimenta humilde y las manos curtidas, su expresión era severa pero tan sólo era una apariencia, como todo en este mundo. En una mesa, mirando fijamente al viejo reloj de pared, se encontraba un niño. Vestía pantalón de mezclilla, con un agujero en la rodilla, playera negra desfajada y tenis tipo Converse; frente él había una botella de whiskey llena en dos tercios y un vaso a medio servir.

El recién llegado saludó a Jim con un gesto de la mano y se dirigió a la mesa donde se encontraba el niño.

– Por un momento no te reconocí.

– Para no variar llegas tarde – Comentó el niño, con voz grave, sin apartar la mirada del reloj de pared.

– Para ti todo el mundo llega tarde: un segundo, una hora, un año, diez, que más da… – Volteó hacia la barra – Jim, te encargo un vaso.

El cantinero llevó el vaso y le sirvió el whiskey a ambos. El niño apartó la mirada del reloj y con ella recorrió a interlocutor reparando en cada detalle, acto seguido se tomó su bebida de un solo trago. Con resentimiento dijo: ¡Veo que te ha ido mejor que a mi, ahora eres doctor!

– Es irónico, ¿no? Quién, lo hubiera pensado… No entiendo de qué te quejas, ya te tocará algo mejor – Encendió un cigarro y le dio un trago a su vaso.

El niño se sirvió otro tanto de la botella y con son de burla dijo: Claro, siempre me puede tocar ser una bestia negra con numerosos tentáculos y cabezas que hiede y hace ruidos grotescos.

– Te agradecería no te burles de aquellos malos años. – Esta vez fue su turnó de acabarse la bebida y rellenarla – Personalmente, prefería la imagen de un esqueleto con túnica negra y guadaña.

– Yo prefería la de un viejo barbón y sabio… ahora me detienen cada que quiero entrar a un bar y no puedo andar sólo sin que me pregunten dónde están mis papás… por cierto, ¿me regalas un cigarro?

Sin poder evitar la broma contestó – Claro que no, hasta que cumplas la mayoría de edad – Ante la expresión de ira del niño agregó – Perdona la broma, toma los que quieras. Cambiando de tema ¿por qué me has citado con tanta premura?

– ¿Prometes no burlarte? – Preguntó el niño con solemnidad.

– No me vengas con promesas, muy bien sabes que eso de las prohibiciones por la eternidad no va bien con nosotros.

– Por aquello que nos une, por nuestro hermano el destino, por lo que soy y por lo que eres, ¿prometes no burlarte?

– Esta bien, esta bien, aunque no puedo prometer no reírme.

– ¡Chin chin si te burlas! Dijo el niño a la vez que se servía otro vaso.

– Basta del suspenso, ¿qué quieres?

– Estoy enamorado y no se que hacer. Dijo tímidamente el niño.

El ataque de risa resonó por todo el bar, carcajadas macabras hicieron que Jim se escondiera bajo la barra. El niño, rojo de coraje esperó a que a su hermano se le pasara. Finalmente, mientras se secaba las lágrimas de los ojos y conteniendo risitas preguntó: ¿Y quien es la afortunada?

– Casualidad – Fue la respuesta tímida del niño – como que siempre hubo algo entre nosotros, pero recién se dieron las cosas… tu sabes, ¿no?

– A ver, explícame algo: ¿cómo es que tú, impasible, constante, uno de los mayores de entre nosotros se enamora de alguien tan pequeña como Casualidad? – La sonrisa en su rostro delataba que le costaba trabajo tocar el tema con seriedad.

– Yo no pedí ser Tiempo, es culpa de esos malditos humanos y de sus creencias. – Con ojos vidriosos continuó – ¡Ellos me hicieron así, yo estaba muy bien siendo el viejo barbón, el ermitaño impasible, pero no, tenían que creerme caprichoso y voluble, como un prepuberto!

Extrajo su pañuelo de su saco y lo cedió a su hermano mientras decía – Si crees que estas jodido ve como me tocó a mi. Gracias a las nuevas modas, resulta que la Muerte es algo aséptico, médico, abrupto y solitario; una mera formalidad.

Ahora fue el turno de Tiempo de reír, las risas perduraron aun cuando dejó cerró la boca. El pañuelo empapado en mucosidad reposaba en la mesa, Muerte decidió que allí se iba a quedar. Cuando el eco la última risa al fin se extinguió Tiempo retomó la conversación: Ya ni se miden con sus creencias, pero precisamente por eso quería consultarte: Tú tienes más experiencia que yo en eso de adaptarse a sus creencias, ¿cómo le hago para que crean en mí de una forma diferente?

– Pues lamento decirte que no sé… lo normal es aguantarte hasta que la moda cambie y esperar que el cambio sea para bien. ¿Cuál es tu urgencia, acaso a Casualidad no le parece?

– No, ella dice que no hay problema, es a mí a quien me molesta. Ella es una mujer joven, con un cuerpo que ninguna diosa griega hubiera despreciado y muy amena. Imagínate lo que pasa cuando vamos juntos, nos topamos con medio mundo y parece como si fuera mi mamá. – Nuevamente sombrío, terminó con lo que quedaba de whiskey en la botella, con mirada se extraviada.

Muerte supo en ese momento que su hermano no regresaría hasta quién sabe cuando, después de todo tenía todo el Tiempo del mundo. Él por otra parte tenía mucho trabajo pendiente, consultas por atender antes de que pasaran los efectos de los sedantes y somníferos. Se terminó el último cigarro y se dirigió hacia Jim.

– Jim, como siempre, fue un placer. ¿Cuánto te debo?

– Una semana con tres días. – Fue la respuesta del cantinero.

– ¿Más o menos? – Preguntó la muerte, una pequeña broma que tenían desde hace más de un siglo.

Al salir del bar se topó con una mujer con cabello castaño, piel apiñonada y facciones finas. Vestía solamente una gabardina y un par de tacones.

– Casualidad, ya tenía rato que no nos topábamos. ¿Buscas a Tiempo?

– No, me dirigía a un edificio a dos cuadras de aquí, unos amantes están a punto de ser sorprendidos por el esposo de ella, nadie sospecha nada. ¿Y tú?

– Pues creo que hoy no hay final feliz, tengo que ir a un edificio a dos cuadras de aquí ya que un hombre y una mujer van a recibir una sobredosis de plomo a velocidad vertiginosa.

– Entonces creo que vamos al mismo lugar, ¿caminamos juntos?

Muerte le ofreció su brazo. Caminaron tranquilamente con los brazos entrelazados, el silbó durante el corto trayecto. Llegando al edificio subieron hasta el quinto piso y cuando estaban frente al departamento Muerte rompió el silencio.

– ¿Te has dado cuenta que durante la noche siempre hay algo por hacer?

lunes, julio 23, 2007

Un buen cognac

Era aquella hora de la madrugada donde los grillos callan y las aves comienzan a despertar, sin embargo no se puede decir que es el amanecer porque no hay ni un ápice de luz. Una gran ventana con cortinas lo suficientemente gruesas para impedir vislumbrar las estrellas pero lo suficientemente delgadas para ver la reinante oscuridad. Una lámpara de escritorio era la única fuente de luz, desafiando la oscuridad que se asomaba por la ventana, amenazando con devorarlo todo. En la frontera entre la lámpara y la ventana un sillón de piel, viejo, de esos que son imposibles de imitar por su olor más que por su comodidad y textura. Sobre el escritorio yacen diversos papeles, la mayoría sin importancia, lo importante es un libro que se encuentra abierto, una pluma fuente reposando en la hendidura que forma entre las hojas. La pluma aun se encuentra tibia y la tinta fresca. El sillón gira emitiendo su característico rechinido de llevar varios años funcionando durante los cuales nunca se ha aceitado a los resortes. Se escucha el encender de un cerillo, varias bocanadas de humo. El cerillo después de haber cumplido su función es intimidado por la oscuridad y se apaga. El humo se eleva sin prisa, quiere alejarse de la luz, llega al techo y comienza a serpentear buscando una salida al exterior. El cenicero de cobre que se encuentra al lado del sillón recibe las cenizas del puro.

“Es curioso”, piensa quien esta sentado en el sillón después de observar detenidamente al puro, “solo existe un libro cuyo escritor no puede sobrevivir”. En su mano derecha sostiene una copa, la lleva a sus labios y aprovecha para olerla. “Así como una buena historia se escribe con el corazón tanto como con la mano, un buen cognac se toma tanto por la nariz como por la boca”. El calor de la vida ya ha escapado de pluma fuente y la tinta que finamente garabatea las hojas se ha secado, aquel que se encuentra en el sillón lo sabe, apaga el puro en el cenicero de cobre, se termina el cognac de un sorbo y se gira. Observa detenidamente el libro frente a él, toma la pluma fuente le pone su tapa y la acomoda en la bolsa de su camisa. Cierra el libro con reverencial cuidado y lo observa detenidamente mientras su mano, como actuando con independencia de su dueño, abre el cajón que se encuentra a su derecha, extrae una caja de ébano, la deposita al lado del libro y extrae su contenido.

“Una auto-biografía con su escritor en vida es lo mismo que un cognac fabricado por un abstemio”. Afuera, en la oscuridad, las aves despertaron abruptamente por el ruido de un balazo, la lámpara de escritorio continuó desafiando a la oscuridad en espera del amanecer...

viernes, diciembre 30, 2005

Feliz Cumpleaños!!!!!!!

Tengo casi un año y medio de casado. Han sido los dieciocho meses más felices de mi vida. El día de hoy, en una hora para ser exactos, mi esposa cumple su cuarto de siglo. No puedo hacer sino festejar con gran felicidad este día. Ella es la fuerza que me mantiene siempre adelante, es la pasión que me incita a darlo todo, es el sentir que me ayuda a disfrutar la vida y es la creatividad que me impulsa a crear cosas nuevas. Esto y más es mi esposa, el amor de mi vida.

Feliz cumpleaños Alexia, te amo con todo mi ser.

Etoh.

Retomando ...

Hace meses que no publicaba nada en este espacio y quiero dar una explicación al respecto. Tuve que leer tanto en la escuela que para cuando tenía tiempo de escribir, simplemente ya no quería ver una letra más. Eso si, procuraba leer sus blogs, aunque en eso también al final falle. Asi que después de como tres meses me he puesto al corriente en sus escrituras y les aviso que voy a procurar retomar este espacio.

martes, septiembre 27, 2005

La Muerte de los Hábitos ...

7 hábitos de la gente altamente efectiva, un libro supuestamente innovador de la cultura occidental. Si me preguntan una nueva edición del Manual de Carreño para los yuppies y gestores de calidad. En resumidas cuentas, una serie de consejos de abuelitas re-dactados, envueltos en un choro incomprensible, y complicados a tal grado que el que los cumple al pie de la letra es un neurótico obsesivo compulsivo o un mentiroso. En fin, ya me desvié del tema que quería tratar (para no variar). Son las cinco dieciséis de la mañana, faltan cuarenta y cuatro minutos para que la changa salga a correr y desde la calle observe como sigo aquí, sentado en la mesa del comedor, un cenicero desbordado y una laptop que ruega clemencia y descanso. Si, soy yo, el insomne incorregible quien lucha por poder dormir temprano, y cuando por fin tiene sueño, tiene tarea que hacer. Un cuento de nunca acabar. Cuáles son mis prioridades me pregunto, un par de horas de sueño o leer el capítulo titulado La Hora del Juego Diagnóstica del libro Las Técnicas Proyectivas Y El Proceso Psicodiagnóstico de Ma. Luisa Siquier de Ocampo. La verdad es que mi prioridad es mi familia, ya lo sé. No lo parece. Estoy peleado con mi papá y los demás se preocupan porque no tengo trabajo y duermo menos que un gato paranoico desde que existe un nuevo habitante en la casa que arremete con cada oportunidad. Pero lo estoy intentando. Al menos conseguir trabajo y dormirme temprano. No es fácil, aunque tampoco me estoy justificando. Estoy expresando mi frustración ante una situación que muy bien puede no ser del todo biológica y más bien habitual. Lo cual me lleva nuevamente al libro citado al comienzo de este texto. Todos sabemos cuales son los buenos hábitos, para eso no necesitamos ningún libro, lo que si vendería, si me permiten una humilde sugerencia, es un libro sobre como deshacerte de algunas de éstas manías que tan amablemente titulamos hábitos. En fin, ya faltan treinta y tres minutos para que Juan se pasee por mi casa y aun tengo que hacer la reseña de una película. Que tengan felices sueños, al fin que aquí estoy yo velando por ustedes … ja ja ja …

domingo, septiembre 25, 2005

Delirios de una sabado por la madrugada ...

El día ha sufrido un fin rotundo
La tierra caliente elabora su duelo
La noche cierne sus brazos sobre el mundo
Fresca brisa juguetea al ras del suelo.

Una nube de polvo gira despacio
El tiempo le da inercia y densidad
Una nueva estrella ocupa su espacio
Nuevo brillo en la negra inmensidad.

El banquero realiza movimiento dudoso
Engrandecido de petulancia y galantería
Hace dinero sucio por fácil y perezoso
Al amanecer le espera una auditoria.

Una semilla es llevada por el viento
Vive un destino sin decisión alguna
Espera encontrar algún cimiento
El viento la deposita en una laguna.

Un punto en la nada desaparece
En un instante se crea un universo
De inmediato se expande y crece
Muerte y vida en el mismo proceso.

sábado, agosto 20, 2005

Top 10 Materialista ...

1. Una cafetera con café recien hecho, un kilo de azucar y un litro de leche.

2. Una buen libro de fantasía, ciencia ficción, psicología o divulagación científica.

3. Un set de dados, una goma, un lapiz, un par de hojas de personajes y el Players Manual para jugar rol en cualquier momento.

4. Un equipo portatil para reproducir música. Mientras menos estorboso mejor.

5. Una libreta en blanco y una pluma Jelly Rol.

6. Una computadora con conexión a internet.

7. Un botecito de Tylenol, Advil, Cafiaspirina Forte, etc...

8. Unos jeans viejos y cómodos. De preferencia rotos en las rodillas.

9. Unos lentes de sol.

10. Unas chanclas cómodas.

domingo, agosto 07, 2005

Sobre los pensamientos de mi amor.

Toda idea brillante tiene posibles consecuencias, el homicidio imprudencial de un amigo es una de ellas. No te preocupes, en un ratito más tu flora y fauna estomacal le van a pick-boxingear la cara a la flora y fauna locales.

Te felicito por dejar de fumar amor mío, no sabes lo culpable que me siento al prender un cigarro frente a ti. Disculpa si en éste momento no puedo, pero algún día, no tan lejano he de acompañarte en este modus vivendus. Yo entiendo si uno de estos días decides mostrarme lo que has aprendido en el pick-boxing de forma interactiva.

Desgraciadamente en algún momento de la evolución nuestra ramita que se desprende de los mamíferos decidió pasarse al lado diurno. Habemos algunos devolucionados que mantenemos cierta facilidad por la vida nocturna, y que podemos dormir a la perfección durante el día. Sería algo sublime, si no fuera porque “al que madruga dios lo ayuda”. Nos llevamos unas desveladas de miedo cuyos estragos en nuestros cuerpos, al madrugar el siguiente día, se comparan con la cruda de una botella de Bacacho.

Coincido contigo en los planes de una biblioteca. Una vez más mi padre hace un comentario que no hace lazo social con los weirdos de la familia. Un libro no se tira, al menos no si su contenido aun es legible y mínimamente rescatable. El regalar un mal libro no es cosa de amigos … Mhhhhh … ¿Podrá ser utilizado como un arma blanca?

La síntesis de Sin City es sumamente acertada: “Pistolas, torturas, fetiches, enfermedades mentales al por mayor y un consumo tóxico de nicotina”. Te digo algo, I think I jusf found Neverland.

La poesía. Hidra de siete cabezas que el escritor libera para devorar a todos aquellos que pretendan robar su tesoro. Bellas palabras que forman un laberinto en cuyo centro se encuentra el Minotauro. Tesoro escondido en reglas precisas y palabras difusas. Paradoja lingüística confeccionada mantener a un significado en una cárcel de belleza. ¿Quién dice que en este mundo no hay magia?

lunes, mayo 23, 2005

Fin de Semestre

Sabes que es fin de semestre cuando ...
1) Te sorprende voltear a por la ventana y ver una luz en el cielo que últimamente te es muy poco familiar.
2) Tienes por almohada un par de libros.
3) A tu café le pones dos cucharadas soperas de azúcar y coca-cola en vez de leche.
4) Dejas de medir el tiempo en minutos y lo haces en proyectos o preguntas de examen.
5) Piensas que seria bueno ir a asesora.
6) Te hablan tus papas para ver cuando regresas a casa.
7) Decides que es buena idea ir a darte una vueltecita a la biblioteca.
8) Estas indeciso entre sacar copias de apuntes o comer durante un día.
9) Comienzas a notar una sonrisa maliciosa en todos los maestros.
10) Comienzas a preocuparte por caerle bien a todos tus maestros.
11) A la primera persona que para frente a ti en el salón le pides que te sirva mas café.
12) Te das de topes en la pared por no haberle sacado copias a ese libro que parecía inútil.
13) Las conversaciones con todos tus conocidos comienzan a volverse hostiles.
14) Te preocupa mas perder tu credencial de la escuela que la del cajero.
15) Decides desempolvar ese oscuro y polvoriento rincón de tu casa llamado estudio.
16) Cambias de opinión con respecto a la lectura en el retrete.
17) Al despertar tienes un mal presentimiento y te pones a contar tus faltas.
18) Vas a un restaurante y comienzas a circular las opciones en el menú.
19) Pides una pizza por teléfono y te dicen que todos los repartidores están fuera y que no hay promociones.
20) Llevas más de una semana sin leer correos en cadena que no sean escritos por algún profesor.

lunes, abril 25, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (Última Parte)

El terapeuta terminó de leer el documento, tenía la certeza de que el ciudadano 128972-706414 estaba involucrado de alguna forma en el complot contra la ciudadanía. Era lógico, así le había hecho para que Sarah no lo pudiera identificar mediante su Nas; por eso las bases de datos del Parlamento no tenían información alguna sobre él. Seguro asistió al él, un terapeuta de renombre, para que le ayudara a descifrar la enigmática arquitectura y así lograr una mayor eficiencia en su lucha contra el Parlamento. Él, pasaría de ser un terapeuta de renombre a un ávido revolucionario. Lucharía contra el sistema liberando de la tiranía a los ciudadanos que asistieran a su consultorio, y con cada ciudadano liberado tendrían un partidario más en su lucha. Sí, ya lo podía vislumbrar. Cada quién verdaderamente forjador de su destino, libre del régimen Parlamentario. Impaciente por conocer al ciudadano 129972-706414 ordenó “Sarah, ¡abre la puerta!” La puerta cubierta de pino se abrió emitiendo su distintivo sonido. No había nadie. “Sarah, ¿qué pasó con el ciudadano que esperaba fuera de mi puerta?” Preguntó el terapeuta con la voz cargada de ansiedad. La respuesta del Sarah vino con el mismo tono impasible de siempre: “Dijo que se había cansado de esperar y se marchó.”

jueves, abril 07, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (9a Parte)

“Se han encontrado 2 resultados. Primer resultado; relevancia 98%: Legislación Nas, capítulo XCLXXVII, delitos relacionados con Nas, sección 131, Sobre la teorización, desarrollo, y/o puesta en práctica de métodos para remover, entorpecer, obstruir o incapacitar Nas. Segundo resultado; relevancia 15%: Teoría del complot alrededor de Nas.” El terapeuta esbozó una sonrisa y solicitó a Sarah que mostrará el contenido del segundo resultado.

Según este documento, uno de los desarrolladores originales del programa Nas, el ciudadano X, escondió una copia de la arquitectura de dicho proyecto. En aquella época no se sabía hasta dónde iba a llegar el Parlamento en la invasión a la privacidad de la ciudadanía y X estaba seguro que tarde o temprano se iba a cometer un abuso, así puso su plan para extraerla del Consejo Parlamentario para la Protección del Ciudadano. Existen diversos rumores sobre dónde fue que el investigador escondió dicha información siendo los más populares los siguientes: La escondió en un satélite indetectable; le confió dicha información a los supuestos Deformes; fragmentó la información y almacenó cada bit en un el Nas de un ciudadano que hereda dicho bit a su descendencia. Posteriormente, el Parlamento aprobó el Acuerdo de Confidencialidad Nas donde se declaró el conocimiento técnico de Nas, exclusivo del Consejo Parlamentario para la Protección del Ciudadano. Este fue el primer paso para que un selecto grupo dentro del Parlamento controlara a Nas y mediante éste a la civilización. Obviamente dicho grupo no podía afectar la estructura de Nas radicalmente de una generación a otra, así que fue haciéndolo gradualmente, influenciando a diversas instituciones para que solicitaran la integración de información cada vez más compleja en los individuos y así poder justificar sus cambios al nano-sistema. Dado que con cada generación aumenta el control que dicho grupo tiene sobre la ciudadanía y por consiguiente al Parlamento es imperativo encontrar la arquitectura original de Nas escondida por el ciudadano X. Solo así se puede luchar contra aquellos que pretenden dominar a la raza humana y regresarle su libertad a los ciudadanos. Solo así lograremos investigar sobre diferentes métodos para remover a Nas de nuestros organismos o quitarle el control de éste al grupo dentro del Parlamento.

viernes, abril 01, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (8a Parte)

La voz de Sarah lo sacó de su pequeño ataque de pánico. ¿Autoriza su entrada? El terapeuta volteó rápido a ver el reloj, 5:02 h.a., y le comentó “Sarah dile al ciudadano que se encuentra del otro lado de la puerta que por favor me disculpe, en un par de minutos estaré con él.” Tenía poco tiempo, debía de llegar a una resolución. ¿Lo denunciaría o se expondría? Si lo denunciaba, las autoridades jamás le permitirían conocerlo, pero evitaría exponerse a un posible peligro. A su forma de ver, podría tratarse de tan solo un pobre ciudadano cuyo Nas se había estropeado, si es que eso era posible. Existía la posibilidad de que se tratara de una persona tan perversa que de alguna forma había saboteado su Nas con alguna motivación siniestra y desconocida. Finalmente existía una pequeña posibilidad de que se tratara de alguno de los Deformes de su infancia. Tenía que pensar rápido, no le quedaba mucho tiempo para decidirse. “Sara, búsqueda Google, métodos para remover Nas, prioridad alta, garantizar anonimato, emplear los protocolos de seguridad máxima.” Ordenó el terapeuta a la vez que se sentaba en su sillón. Presionó un botón en una mesita que tenía a su lado, se abrió una pequeña compuerta en dicha mesa y de ahí salió una taza con café caliente; dio un sorbo de este y con toda comodidad esperó a que Sarah le entregará los resultados.

viernes, marzo 25, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (7a Parte)

Por otra parte no podía olvidar las historias de su infancia. Seres humanos cuyo desarrollo se estropeó sin motivo aparente, convertidos en seres horribles. Deformes. Al nacer los tiraban al drenaje, algunos sobrevivían y habitaban el alcantarillado. Todas las noches emergían para robar y asesinar a los niños mal portados. Historias. Productos de la imaginación popular para asustar a los niños, o lograr que se comportaran. Pero, ¿existía la posibilidad de que tuvieran algo de verdad? ¿Era el ser que se encontraba fuera de su consultorio una historia encarnada? ¿Se lo robaría? ¿Lo asesinaría?

El terapeuta no pudo evitar sentirse como un chiquillo, nuevamente enterrado bajo una montaña de cobijas y conteniendo la respiración para que los Deformes no lo encontraran. El consultorio de repente le pareció un lugar muy pequeño.

lunes, marzo 21, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (6a Parte)

La Curiosidad resurgió y libró una fiera batalla contra el Terror. Un elegante duelo de esgrima, cada uno armado con filosos argumentos. Ahora envistiendo. Ahora defendiendo. Siempre evitando dar al oponente un respiro.

Sus clases de historia de pronto cobraron un nuevo significado. Poco después que se instauró el Parlamento, hace más de diez siglos, se aprobó la Medida de Seguridad y Protección a la Privacidad Elemental. Esta medida obligó a todos los padres de aquella época a someterse a un tratamiento de nano-máquinas. Los sujetos de dicha generación no se vieron afectados en forma alguna, sin embargo su descendencia nació con un complejo sistema de identificación y monitoreo de las funciones vitales. Solo se puede consultar la información ahí contenida si el sujeto en cuestión brinda su consentimiento. Con el tiempo el potencial del nano-sistema, rebautizado Nas, se hizo manifiesto y fue aprovechado por el mundo práctico para almacenar otro tipo de información, como los historiales crediticios y clínicos, e implementar algunas otras funciones que mejoraron la calidad de vida de los ciudadanos. En la actualidad no había trámite que no involucrara de una forma u otra a Nas.

jueves, marzo 17, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (5a Parte)

Terror. Puro y frío. Se aferró a los huesos del terapeuta cuando Sarah anunció “El ciudadano…” seguido por ruido blanco y después “ERROR: C22HRP.3-201-ACC; Ciudadano Desconocido…” estática nuevamente y finalmente “… se encuentra frente a la puerta de su consultorio. ¿Autoriza su entrada?” Por un minuto, el terapeuta permaneció inmóvil, petrificado observaba la puerta de su consultorio como si pudiera atravesarla con su mirada. Sus rodillas le castañeaban, las piernas amenazaban con dejar de soportar su peso y su mente se encontraba obnubilada improvisando planes de acción para los peores escenarios imaginables. Sarah repitió “¿Autoriza su entrada?” Esta irrupción en sus pensamientos le ayudó a regresarlo del mundo de la fantasía, mientras él no diera la autorización Sarah no dejaría entrar a nadie. ¿Qué hacer? ¿Contactar a las autoridades? Seguramente eso era lo más prudente, o mejor dicho, lo correcto pensó el terapeuta.

viernes, marzo 11, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (4a Parte)

Impaciente el terapeuta miro el reloj, faltaba tan solo un minuto para su próxima cita. El terapeuta comenzó a preocuparse, Sarah debía de apurarse en brindarle la información necesaria, de lo contrario tendría que enfrentarse al ciudadano 128972-706414 sin ninguna información sobre ¿él?, y eso, hasta donde el sabía, era algo sin precedentes. Faltando cuarenta y cinco segundos para su cita la voz de Sarah dijo “Consulta realizada. Información pública disponible: Ninguna. Información privada disponible: Ninguna. Información confidencial disponible: Ninguna. Información clasificada disponible: Ninguna. Fin de consulta.” El terapeuta palideció de la impresión, no era posible que existiera un ciudadano que no tuviera entrada alguna en el Sistema de Administración Integral Ciudadano, era la segunda fuente de información más importante de la civilización. Desesperado, recurrió a su última esperanza; ordenó “Sarah, búsqueda Google, ciudadano 128972-706414, prioridad alta, consulta rápida”. Le dio una ojeada rápida al reloj, faltaban veinte segundos para la cita, se escuchó la voz de Sarah “Google tiene la pena de informarle que la consulta no ha generado ningún resultado. Por favor envíe sus datos y la consulta realizada al corporativo; si su consulta es legítima, será indemnizado apropiadamente.” El terapeuta emitió un gemido de terror, su próxima cita se trataba de un completo desconocido, ¿qué iba a hacer?

miércoles, marzo 09, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (3a Parte)

El terapeuta guardó el espejo cuántico con mirada ausente, era un hecho que este aparato era infalible; no por nada su uso masivo provocó que se aprobara la Ley Extrema para la Protección a la Privacidad hace unos años. Entonces, ¿por qué no funcionaba con el ciudadano 128972-706414? No cabía duda de que éste iba a ser un caso muy interesante… o aterrador. Tomó su libreta de notas y dictó “Nueva entrada: Ciudadano 128972-706414, fecha actual. Nuevo renglón. El sujeto es indetectable por el espejo cuántico; motivo desconocido”. Pensó un par de segundos sobre este extraño suceso, durante los cuales una sospecha se formuló en su mente. En voz alta ordenó “Sarah, acceso al Sistema de Administración Integral Ciudadano, consulta ciudadano 128972-706414, todo lo referente”. Una voz femenina, de un timbre dulce, le respondió “Consulta en proceso, privilegios médicos, acceso ilimitado, búsqueda exhaustiva”.

jueves, marzo 03, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (Segunda Parte)

Volvió a observar el reloj, 4:55 h.a., tenía el tiempo justo para cometer una de sus muy privadas fechorías. Se dirigió sacó de un cajón un espejo cuántico y le activo mediante los siguientes comandos verbales: “Espejo, muéstrame al ciudadano 128972-706414, en su ubicación actual”. La superficie del espejo comenzó a emitir un pequeño destello de luz, pero en vez de que apareciera la sala de espera de su consultorio con la persona en cuestión, los destellos parpadearon y se apagaron. Extrañado el terapeuta dio unos golpecitos al espejo y repitió el comando, se produjo el mismo resultado. Era una lástima que se descompusiera el espejo cuántico, pensó el terapeuta, era uno de los pocos que había sobrevivido a la desintegración de dichos aparatos, debido a la aprobación hace unos pocos años, de la Ley Extrema para la Protección a la Privacidad. Se le ocurrió otra idea y dijo: “Espejo, muéstrame al ciudadano 107358-250988, en su ubicación actual”. El espejo emitió su peculiar destello y en su superficie apareció el paciente que tenía pocos minutos de haber salido de su consultorio, aparentemente esperando a un taxi. Extrañado, el terapeuta comandó al espejo: “Espejo, muéstrame al ciudadano 128972-706414, en su ubicación actual”. Nuevamente la superficie de éste parpadeó y se quedó apagada.

lunes, febrero 28, 2005

El Imposible Narcisismo del Ser (Primera Parte)

El terapeuta despidió al paciente de las cuatro y esperó a escuchar aquel sonido tan familiar, producto del aire comprimido que se expande de pronto y le indica que la puerta se ha cerrado. De todos modos volteó para confirmar. Observó el pliego de madera que recubría la puerta, pino, un lujo en estos días. Sus colegas le habían dicho que aquello era un derroche, que mejor utilizara la espuma sintética, que ésta absorbía los sonidos con mayor eficiencia. El doctor esbozó una pequeña sonrisa, sus colegas jamás entenderían su motivo por aquel derroche, así como tampoco entendían la mayoría de sus acciones. Se puso de pie, con un chasquido de sus dedos silenció la suave melodía que parecía surgir de la nada, volteó a observar el reloj que tenía en la pared, 4:50 p.m , y consultó su agenda para ver que le esperaba la siguiente hora. Sobre la pantalla apareció en letras negras y subrayado “Paciente Nuevo: 128972-706414”, una mezcla de cansancio y entusiasmo le invadió de pronto; éste último porque un paciente nuevo significaba nuevas experiencias y cansancio porque la primera sesión casi siempre solía ser exhaustiva y agotadora.